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16 Consejos De Baby-Led Weaning Que Todas Las Mamás Deberían Aplicar

A veces las mamás insistimos en encasillarnos a nosotras mismas y a las demás en cuanto a nuestras prácticas de maternidad. Caemos en usar demasiadas etiquetas. Es como si nos apaciguara etiquetar para saber cómo interactuar con cada mamá que conocemos. “Ella es lactancia exclusiva”, “ella es mamá colechadora”, “yo soy Montessori”, “tú eres BLW, ¿verdad?”…

Durante estos 2 años de maternidad yo he luchado por no ponerme letreros a mí misma. Hice lactancia exclusiva pero complementé con fórmula cuando quise. Practicamos BLW pero siempre con cuchara en mano. Comparto muchas ideas Montessori pero hay algunas que no me cuadran totalmente. He criado a Sofía con apego sin hacer porteo, ni colecho… Creo que ya me entienden por dónde voy.

Es por eso que a través de este artículo, quiero invitar a todas las mamás que practican alimentación complementaria tradicional, o que no han empezado la alimentación complementaria aún, a tomar en cuenta estas prácticas que predica el método BLW. Yo considero que estos consejos aplican para la alimentación complementaria de TODOS los bebés y creo que son algunas de las claves más importantes en el camino a crear pequeños de buen comer. Estos consejos salen de mi síntesis personal del libro Baby-Led Weaning de Gill Rapley y Tracey Murkett, uno de los más completos hasta ahora sobre este tema.

En este artículo encontrarás 16 puntos parafraseados del libro y algunos de mis comentarios personales (en itálicas).

Ya seas una experta papillera, una mamá BLW, o cualquier cosa en el medio, te invito a tomar en cuenta estos consejos para ayudar a nuestros hijos a iniciar su alimentación con éxito.

16 consejos de Baby-Led Weaning que todas las mamás deberían aplicar:

1- El bebé se sienta con el resto de la familia a la hora de comer y se une a la alimentación del hogar cuando se siente listo.
A veces esto puede parecer difícil con nuestra realidad actual, trabajo, diferentes horarios de los padres, etc., pero es importante que el bebé siempre coma acompañado de alguien más (aunque sea ayuda externa a la familia), para que entienda que es momento de sentarse a comer juntos y no el momento de sentarse a ser alimentado por alguien.

2- Se inicia la alimentación complementaria cuando se dan estas 3 cosas:

  • El bebé ha cumplido 6 meses
  • Se puede sentar en su silla de comer sin ayuda
  • Muestra interés y curiosidad por la comida

Muchos pediatras todavía sugieren empezar la alimentación complementaria con cereales desde los 4 meses y ese fue uno de los lineamientos que nosotros desobedecimos. Sigo muy contenta de haberlo hecho así y algún día les contaré nuestra historia con los cereales. Lo importante es que el bebé esté listo motrizmente y que su estómago esté maduro para recibir alimentos (ambas cosas que se dan alrededor de los 6 meses).

3- En la medida de lo posible, y siguiendo los lineamientos de alimentos permitidos por edad, el bebé come lo mismo que el resto de la familia.
En el caso de papillas, se puede manejar que el bebé coma la misma comida que el resto de la familia pero triturada, para que a medida que vaya creciendo y aumentando la consistencia de su comida entienda que está comiendo lo mismo y que es parte de la alimentación familiar. Esto además ayuda mucho a la frustración de los padres si el bebé no come gran cantidad, ya que no prepararon una comida específicamente para él y el desperdicio es mínimo.

4- La comida es una escuela y el momento de comer es de disfrute familiar y aprendizaje: relajado y ameno.
Aprovecha el momento de la comida para hablar sobre colores, sabores, texturas, formas y así incentivar su aprendizaje y vocabulario. También para tener conversaciones familiares sencillas y permitir que tu bebé participe a su manera cuando quiera.

5- Hasta el año, la principal fuente de alimentación es la leche (materna o fórmula) y cualquier ingesta de alimentos es adicional y por lo tanto, positiva. Los primeros meses de alimentación complementaria (entre los 6 y 12 meses) se consideran como aprendizaje y desarrollo de las habilidades, asociaciones y curiosidad necesarias para establecer la alimentación sólida a partir del año.
Es decir, durante estos primeros meses DEBES CONCENTRARTE EN QUE COME Y NO EN CUANTO COME. La idea es preparar a tu bebé para tener un buen hábito de comida en cuanto a rutina, variedad de alimentos y asociaciones positivas en torno a la comida, para que cuando cumpla 1 año y la comida pase a ser su fuente de nutrición, tenga las herramientas base para alimentarse bien.

6- Los padres deben conocer las cantidades de comida necesarias para el bebé y respetar su sentido de saciedad. Las expectativas sobre qué tanto deben comer y qué tan rápido deben incrementar su ingesta de alimentos son usualmente irreales y desinformadas.
Muchas mamás se preocupan de la cantidad que comen sus bebés desde el primer día de alimentación complementaria. Desde ese primer día queremos ser la mamá del bebé que “come súper bien”. El problema es que la mayoría de padres no tenemos una noción correcta de qué significa que nuestro bebé “coma súper bien”. Y aunque nuestro bebé esté comiendo lo adecuado para su edad, tamaño y apenas iniciando la alimentación, siempre nos parece poco. Esto casi enseguida desencadena sentimientos de fracaso y culpa cuando vemos que nuestro bebé no come suficiente y entonces entramos en el ciclo ansioso de la alimentación complementaria (un tema que estoy desarrollando para un próximo artículo). Si tomamos una actitud de que cualquier cosa que coma suma, en vez de preocuparnos por lo que no come, la alimentación será mucho más agradable y exitosa para todos.

7- El momento de la comida no es para distraer al bebé. Se debe evitar incluir juguetes, libros y sobre todo pantallas en la comida.
La idea es que tu bebé aprenda a disfrutar y concentrarse en el momento de comer, no distraerlo para que coma sin darse cuenta. Esto ayudará a crear un hábito saludable desde el inicio que durará toda su vida. Considero esto como una práctica temprana de mindfulness, que es algo que tantos adultos hoy en día necesitamos.

8- La comida no debe ser criticada ni celebrada. La comida que sobra o que se cae al piso no es un fracaso y una comida que se come no es un éxito. Los padres deben compartir la emoción del bebé mientras descubre, alegrarse con sus progresos y controlar sus decepciones, pero no dirigir su aprendizaje ni felicitando ni regañando al bebé.
Todo es aprendizaje. Evita interferir demasiado en su proceso, festejar cuando come, frustrarte cuando no come y observarlo invasivamente mientras come. La idea es que el momento de comer sea lo más natural y ameno posible.

9- Los padres no deben frustrarse por el progreso del bebé al comer ni juzgar antes de tiempo. Es normal que los bebés den un par de pasos hacia adelante y de repente uno hacia atrás en el proceso de la alimentación complementaria. Por otro lado, que el bebé rechace un alimento un par de veces no indica que no le vaya a gustar ni que sea de mal comer. Los padres deben continuar ofreciendo una variedad de alimentos para promover la exploración.

10- Los padres podemos controlar lo que ofrecemos, pero no lo que comen. Ya sea alimentando con cuchara o que el bebé coma con sus propias manos, es importante ser respetuosos con lo que el bebé quiere comer y no insistir/obligar a comer un cierto alimento ni más cantidad de la que quiere. Debemos evitar recurrir a engaños, distracciones y negociaciones, para así generar un sentido de confianza y seguridad con la comida que acompañará al niño toda su vida.

11- El bebé no debe tener hambre al momento de comer. Esto puede sorprender a muchos padres, pero es importante que el bebé no tenga hambre en sus primeras interacciones con la comida, ya que estas no tienen nada que ver con hambre y todo que ver con estar dispuesto a explorar, jugar y compartir el momento en familia. Si el bebé tiene hambre al momento de comer, no podrá hacer esto; estará frustrado queriendo una toma de leche. A los bebés les toma un tiempo comprender que la comida les llena como la leche lo hace, por lo que al inicio es importante saciarlos con leche y no con comida.
Algo que siempre les digo a las mamás es que tomen las primeras comidas (yo diría que los 3 primeros meses) como una clase de estimulación o cualquier salida con su bebé: quieres que no tenga hambre ni sueño, que esté dispuesto a disfrutar el momento, aprender y tener una buena experiencia. Es lo mismo con la comida.

12- Usar una silla de comer ayudará al bebé a asociar el espacio con el momento de comer y establecer el hábito de comida más fácilmente. Esto no quiere decir que el bebé no pueda sentarse en la falda de mamá o papá para comer, al contrario, es muy recomendado, pero el uso de la silla ayudará a crear asociaciones poderosas y ayudará al bebé a concentrarse en la comida.
No permitas que tu bebé haga otras actividades durante la comida más que sentarse, comer e interactuar con la familia, para intentar que asocie el momento de comida con un tiempo aproximado y un propósito claro.

13- Sin sal: Los bebés no deben ingerir más de 1 gramo de sal al día durante el primer año. Hay que limitar las comidas fabricadas/empacadas y no agregar sal durante la preparación de la comida. El propósito de la sal es simplemente agregar sabor a la comida y los bebés no lo necesitan. Además, la sal en exceso puede ser nociva para la salud del bebé.
Muchos padres no están enterados de esto y piensan que la comida del bebé debe “tener sabor” para que le guste y la coma, cuando la verdad es que evitar que el bebé desarrolle un gusto por las comidas saladas desde pequeño ayudará a que no lo desarrolle de mayor. Si estás acostumbrado a comer comidas muy saladas generalmente e introduces a tu bebé a la misma alimentación, excederás la ingesta máxima recomendada para su edad.

14- Sin azúcar: el azúcar es un endulzante que no aporta ningún valor a la nutrición de bebés y adultos y que, además, daña sus dientes. Acostumbrar al bebé a comer comidas azucaradas contribuirá a que tenga un gusto por ellas de mayor, posiblemente promoviendo problemas futuros como la obesidad y diabetes.
Nuestra sociedad es de paladar muy dulce y es algo que viene arraigado desde que somos bebés y nos dan esas primeras comidas endulzadas con azúcar, panela y miel, o exagerando con el uso de comidas naturalmente dulces como la banana, manzana, guayaba, mango, camote, plátano maduro, maíz dulce, remolacha, etc. Al criar paladares menos dulces desde el inicio, ayudaremos a disminuir la necesidad de sustitutos del azúcar cuando sean mayores y promover mejores hábitos alimenticios en general.

15- Variedad: es una buena idea que el bebé experimente con una amplia variedad de sabores desde el inicio. Mientras más variedad pruebe de bebé, más dispuesto estará a probar cosas nuevas en el futuro. Los bebés están expuestos a diversos sabores desde el útero a través de los sabores del líquido amniótico y la luego en la lactancia, por lo que su inicio a la alimentación sólida no debe ser aburrido y sin sabor. Además, una gran variedad de alimentos saludables es más probable que le de al bebé un buen rango de nutrientes diversos y necesarios.
También es importante notar que los bebés no tienen ideas preconcebidas sobre qué alimentos maridan bien entre sí y pueden experimentar con combinaciones que a los adultos nos parecerían locas o desagradables, pero es parte de su aprendizaje y mientras más libres podamos mantenerlos de estas ideas preconcebidas, más disfrutable será su alimentación durante su crecimiento.

16- El bebé escoge la mejor comida, la que su cuerpo le pide. Aunque no hay evidencia concluyente sobre esto, se cree que al inicio de la alimentación los bebés tienen una tendencia innata a escoger las comidas más saludables para ellos. Está en los padres ofrecer alimentos saludables y variados y permitir que el bebé coma a su ritmo y gusto.
La única experiencia que tengo es con mi hija Sofía, pero durante estos casi 2 años de alimentación complementaria me ha sorprendido ver cómo generalmente gravita hacia alimentos saludables. Lo veo cuando vamos a un restaurante y come mucho de su salmón y casi ninguna papa frita, cuando le pregunto qué quiere comer y su primera respuesta es una proteína saludable, cuando después de un helado al final de la tarde me pide “una cena rica” y cuando vamos a un restaurante de comida rápida y se come el pollo sin apanadura con un tomate robado de una hamburguesa. El reto está en mantener este hábito de clean eating (comer limpio) en el tiempo y no contaminarlo demasiado con algunos de nuestros hábitos de adultos poco saludables.

Espero que estos consejos para el inicio de alimentación de nuestros bebés sean útiles para todas y que sean una invitación a cuestionarse sus prácticas actuales (como lo he hecho yo mientras lo escribo). Siempre es bueno abrir nuestra mente para buscar lo mejor para nuestros bebés. Si este artículo fue útil para ti, tómate un minuto para hacérmelo saber en los comentarios o ayudarme a mejorar con una sugerencia.

Un abrazo,
Gaby

Gracias a Tanya Ermolaeva por acompañarnos durante un snack de media mañana y tomar estas fotos de Sofía comiendo pancakes de manzana, puedes ver la receta aquí.

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2 Comments
  • Patricia Mejía
    junio 6, 2019

    Hola Gaby… me pareció súper útil este artículo y, de hecho lo leí, porque hay días que mi bebé come perfecto y otros días que no… y claro, cuando no quiere comer, yo me invento mil cosas para que abra su boquita (le canto, le doy un juguete, le juego de mil formas, etc). Basada en lo que leí, quisiera estar clara en q si estoy haciendo mal por entretenerle/distraerle a mi hijo para lograr q coma… un abrazo y muchas gracias!

    • Gaby
      junio 7, 2019

      Hola Pati! Me alegro que te haya servido. Como en todo en la maternidad, no hay bien o mal, sino puntos de vista. Yo creo que tu hijo come cuando tiene que comer, cuando su cuerpo se lo pide come lo que necesita. Si tu hijo repetidamente no quiere comer, antes de buscar mil trucos, hazte algunas preguntas. Qué está dañando su apetito? Está comiendo entre comidas? Está tomando leche, fórmula, coladas o jugos de frutas en exceso? Hay algo que lo está distrayendo? Estoy constantemente premiándolo con otras comidas que le gustan más, después de que no come lo que le ofrezco inicialmente? Sin darnos cuenta condicionamos a los niños muy rápidamente y es bueno hacer una pausa y cuestionarse lo que estamos haciendo.
      En mi opinión, no hay porqué distraer a los niños con canciones, juguetes, juegos, pantallas, libros al momento de comer. Lo que quiero lograr como padre es que coma con consciencia plena (mindfulness), que entienda el ritual de la hora de comer, que aprenda a saborear, a tocar la comida, a disfrutar y vivir el momento, que coma porque es rico comer y porque lo natural es que tenemos que comer para vivir. Y en general, que cada actividad que hace la haga con consciencia y concentración, desde la comida hasta el baño, la hora del cuento, la hora de jugar… Espero que te sirva.
      Un abrazo!