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Mom Guilt: qué es y cómo se supera

Mom guilt es el término que se usa en inglés para referirse al sentimiento de culpa que invade a las mamás cuando no están con su bebé (o cuando quieren estar separadas de su bebé), cuando algo no marcha perfectamente o cuando se sienten juzgadas por alguien más.

En realidad, hay mil cosas que nos dan mom guilt:

Mi parto fue cesárea en vez de natural

La desteté demasiado pronto

Nunca tuve suficiente leche

Tuve que volver al trabajo y dejarlo con una niñera

Volví al trabajo muy pronto

Volví a trabajar porque me encanta, aunque podríamos prescindir de mi sueldo

Lo mandé a guardería demasiado chiquito

No le hago la comida más nutritiva y variada

Lo hago dormir en su cuna solito

No lo estimulo suficiente en casa

No podemos pagar esa guardería que nos encanta

Me escapé de viaje con mi esposo

No soy lo suficientemente estricta

Soy demasiado estricta

Tiene 1 año y no camina todavía

No le he hecho hábito de lectura

Uso la tele como niñera

Le levanté la voz ayer cuando regó la comida

Estoy leyendo un libro que me encanta en vez de leer sobre crianza

Me fui a la peluquería y lo dejé encargado

Salí a cenar con mis amigas y no le hice su rutina de sueño

No habla tanto como ese bebé que nació el mismo día

No le organizo actividades educativas como esa mamá

No le he dado un hermanito y está solo

Ahora que tengo 3 hijos no les puedo dar tanta atención como quisiera

¡La lista es interminable! Cualquier cosa que hagamos o dejemos de hacer puede darnos un poco de mom guilt y el sentimiento puede invadirnos y generarnos mucho estrés.

 

Es importante saber que:

 

ES ALGO QUE NOS PASA A TODAS LAS MAMAS por diversas razones y que, según lo que he preguntado por ahí, nos dura toda la vida, aunque tengamos hijos grandes, hechos y derechos.

SENTIR CULPA ES ALGO BUENO, significa que te importa, que te preocupas, que le pones cabeza y que quieres hacer lo mejor para tus hijos y tu familia.

ES ENTENDIBLE QUE SINTAMOS CULPA por cualquier tema de crianza, porque tanto mujeres como hombres nos exigimos más en este ámbito de nuestra vida que en cualquier otro. Ser padres es la responsabilidad más grande que tenemos con nuestros hijos y con el mundo y eso es ¡aterrador!

LA PRESION SOCIAL NOS INYECTA MOM GUILT por todos lados. Aunque trates de mantenerte indiferente, nuestra sociedad tiene dos grandes elementos que aumentan nuestro mom guilt. Por un lado está la constante crítica, hagas A o B siempre habrá alguien criticando. Hablarán porque dejaste a tu bebé desde los 3 meses para ir a trabajar y hablarán porque te quedaste en casa con tus hijos y sacrificaste tu carrera. Por otro lado, actualmente hay una expectativa irreal de que los padres tenemos que estar “educando” y “estimulando” a nuestros hijos las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Cuando en realidad, como padres debemos dejar espacio para todo: para aprender, para aburrirse, para jugar solos, para descansar y, por qué no, para ver un poco de TV.

¿Y EL DAD GUILT  EXISTE? Los padres generalmente no sienten esta culpa. Y los que la sienten lo hacen en un grado menor comparado al de las madres o menos frecuentemente. El mom guilt es un tema de género. Si una mujer cambia un pañal, está haciendo su labor. Si un hombre cambia un pañal, hay que darle un premio. Las mamás siempre llevamos mayor responsabilidad en la crianza de los hijos, pero más allá de eso, los papás muchas veces tienen una manera más lineal y más práctica de pensar de la cual podemos aprender mucho.

Entonces, ¿cómo lo podemos combatir?

Me ha tomado mucho tiempo escribir este post y ahora que tengo un bebé de 21 meses puedo decir que hasta ahora he logrado ser una mamá relativamente libre de culpa. Aunque el mom guilt siempre viene a tocarme la puerta y me ha quitado el sueño una que otra noche, la verdad es que logro controlarlo bastante y que no me paralice ni se acumule el estrés en mis hombros hasta explotar. Por eso les comparto mis tips, ¡porque las mamás merecemos vivir más ligeras, contentas y libres de culpa!

Tienes que aceptar que no eres perfecta

¿Y por qué querrías serlo? Toda mi vida he sido perfeccionista y las mejores cosas las he logrado cuando puse el perfeccionismo a un lado. Todas las mamás quieren ser perfectas: tener hijos sanos, inteligentes, bañados, peinados y educados, tener la casa limpia y divina, tener una carrera prometedora, estar guapísimas, salir con las amigas, ser la esposa maravillosa, hacer deportes, tener hobbies… las expectativas son irreales y querer ser perfecta solo te lleva a culparte y lamentarte cuando no lo logras.
Mientras más pronto aceptes que no eres perfecta, más pronto empezarás a disfrutar todo un poco más y a dejar tu mom guilt en el olvido.

Mamá precavida, la pasa mejor

Si bien es cierto que las mamás tenemos un instinto maravilloso, también es cierto que hay muchas cosas que debemos aprender (sobre todo las mamás primerizas). También es cierto que, siempre y cuando estemos hablando de un niño sano, las etapas de su crecimiento no nos caen de sorpresa. Tenemos un embarazo largo para informarnos sobre el embarazo y la lactancia, luego algunos meses para pensar en la introducción de alimentos, después otros más para planear el destete, el entrenamiento para ir al baño, etc. Si aprendemos de las etapas un poco antes de que empiecen podemos pensar con más calma en vez de vivir apagando incendios. Esto no es nada fácil pero podemos abordarlo así:

  1. Infórmate: gracias al internet tenemos un mar de información para investigar y luego tenemos fuentes más confiables como pediatras y familia para consultar.
  2. Decide: una vez que te has informado sobre un tema, decide qué quieres hacer.
  3. Ejecuta: pon en práctica lo que estudiaste y decidiste.
  4. Haz ajustes: a lo largo del camino mientras vas aprendiendo sobre la marcha y reevalúa tu plan.
  5. Ten la seguridad de que diste lo mejor de ti: tener la tranquilidad de que hiciste tu mejor esfuerzo siempre es la mejor manera de evitar el mom guilt.

¿Tienes culpa? ¡ÚSALA!

La culpa no es necesariamente negativa. Si tienes algo que constantemente te está preocupando y aturdiendo, probablemente es algo que necesita atención.
Evalúa la situación y tus opciones, haz los cambios necesarios y mantén una actitud proactiva para solucionar eso que te quita el sueño.
Si después de eso sigues con culpa pregúntate, ¿vale la pena la culpa que estoy sintiendo?, ¿esta situación es algo que puedo controlar?, ¿es algo que afecta negativamente la salud de mi hijo? Y si la respuesta es no, entonces puedes sacudir tu culpa con tranquilidad y seguir con tu vida.

Evita comparar

Muchos padres se toman la crianza como un deporte competitivo, cosa que no resulta en nada bueno. Si tu bebé es “mejor” te crees superior y probablemente caigas muy mal, si tu bebé es “peor” te angustias y le transmites tus inseguridades a tu hijo. Si dejas las comparaciones a un lado y dejas de pensar que todo lo del otro es mejor, podrás disfrutar más a tu bebé que habla pero no camina, que se porta mal en los restaurantes pero es un amor en casa, que no se aprende los colores por nada pero sabe decir buenos días. Y eso instantáneamente te ayudará a manejar tu mom guilt.

El costo de oportunidad

En economía se le dice costo de oportunidad a lo que dejas por tomar una decisión. EL MOM GUILT ES EL COSTO DE OPORTUNIDAD DE UNA DECISI´ON QUE TOMASTE PORQUE TE PARECIO CORRECTA. Aquí es donde decía que podemos aprender de los papás y su pensamiento lineal. Si decidiste dejar a tu bebé para ir a la peluquería es porque sabes que te hace sentir mejor y que cuando regreses vas a estar más fresca y con más ganas de verlo. Si decidiste irte de viaje con tu esposo por unos días es porque sabes que tu relación necesita cuidado y que tu bebé se beneficiará de que sus padres regresen reconectados, aunque se haya quedado con la abuela unos días. Si mantienes tu trabajo corporativo es porque decides tener una carrera y darle un ejemplo positivo de trabajo y superación…
Mi esposo entiende que si sale a hacer ejercicio en la mañana va a regresar más energizado para disfrutar el resto del día, aunque se pierda estar ahí cuando Sofía despierte. Y esto es algo que las mamás tenemos que empezar a aplicar ¡para erradicar la culpa!

¡Un poco de humor!

Cómo se nos olvida a las mamás poner un poco de humor en la ecuación. El sentido del humor, no tomarse a uno mismo demasiado en serio y tener un poquito de humildad son algunos de los regalos más lindos que les podemos dar a nuestros hijos, entonces por qué no aplicarlo con nosotras mismas y nuestra maternidad para llevar todo más ligero. Tu nivel de culpa bajará y todos se divertirán un poco más.

Busca amigas de verdad

Las mamás necesitamos de otras mamás. Nos ayudan a pasarnos información, a enterarnos de cosas que no hubiésemos descubierto solas y a darnos apoyo cuando lo necesitamos. Asegúrate de que las mamás que te rodean sean genuinas y que quieran lo mejor para ti. Qué hermoso es cuando una amiga te dice “admiro esto que has logrado con tu bebé” y más aún decirlo de vuelta.

Está presente

Si como la mayoría de mamás tienes tiempo limitado con tus hijos, con tu pareja o con tu trabajo, asegúrate de que sea tiempo de la mayor calidad posible. Cuando estés en el trabajo está en el trabajo, para darle a tu equipo tu mejor versión y lograr los objetivos. Cuando estés en casa está en casa, para que tus hijos tengan tu completa atención y se sientan más seguros. Últimamente mis mejores días son cuando paso la mayor cantidad de horas en la oficina cumpliendo con lo que tengo que hacer y luego llego en la tarde a desconectarme totalmente y pasar 2 horas intensas, valiosas y hermosas con Sofía que me dejan exhausta, contenta y libre de culpa de haber estado ausente antes.

Una vez que das lo mejor de ti y te enfocas en todo lo que sí haces bien, puedes dejar de forzar las cosas, dedicarte a estar presente y disfrutar tus decisiones ¡sin culpa!

Espero que estos tips te ayuden a sacudir todo tu mom guilt.
Besos,
Gaby

 

Este artículo contiene fotos de stock y de Tanya Ermolaeva Photography.

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