6 Razones para un Destete Oportuno y Cómo Lograrlo

 

Desde que Sofía cumplíó un año empecé a pensar en destetarla del biberón. Había leído en algunos libros y fuentes online que los niños deben dejar el biberón al año. La cosa es que no tenía idea cómo hacerlo y mi pediatra parecía muy relajado y sin prisa cuando le consulté. Empecé a preguntar por ahí y me sorprendió darme cuenta de que casi todas las mamás de niños mayores a las que acudía me decían que sus hijos seguían tomando biberón. Niños de 2, 3 y 4 años que seguían yendo con sus Avent a todos lados…

Les cuento un poco de nuestra historia. Sofía y yo tuvimos una hermosa lactancia exclusiva hasta los 6 meses, que fue cuando empezamos a introducir sólidos. A los 8 meses empecé a reemplazar algunas tomas de leche materna con fórmula y a los 10 meses dejamos la lactancia materna con un destete muy lindo y agradable para las dos. Me hubiese encantado mantener la lactancia hasta el año pero tomamos la decisión y nos fue de maravilla. En otro post les contaré mi historia de lactancia, que fue muy difícil, con muchos aprendizajes, altos y bajos y sumamente gratificante.

Al cumplir 1 año, Sofía ya gozaba de tener una alimentación buena y completa gracias a un exitoso Baby-Led Weaning combinado con otros buenos hábitos alimenticios que trabajamos desde los 6 meses. Yo ya sabía que tenía que destetarla del biberón y que podía mantener sus tomas de fórmula, si así lo quería, con vasos o tazas. Pero no lo hice.

Creo que la maternidad es una montaña rusa en la que cuando parece que por fin te estás poniendo cómoda y sabes lo que estás haciendo, viene una curva inesperada y te saca de base totalmente otra vez.

Cuando por fin estableces la lactancia empiezas a sufrir de cansancio acumulado de malas noches si no has trabajado buenos hábitos de sueño, cuando por fin tu bebé empieza a dormir un poquito más ya es hora de empezar sólidos y no sabes qué hacer otra vez. Cuando parece que ya le agarraste el ritmo a los sólidos empiezan a gatear y es otro reajuste. Luego empiezan a caminar y se vuelve todo una locura…

Yo quise esperar a que mi bebé caminara para destetar, pero ella caminó ¡a los 15 meses y medio! Cuando Sofía cumplió 1 año y medio por primera vez me sentía en control de mi montaña rusa. Teníamos una rutina que funcionaba, con horarios, con tranquilidad y por fin sentía que podía dedicarme un poco más a mí y a mi carrera. Y por esta comodidad/miedo al cambio esperé hasta los 21 meses para iniciar el destete. Era como que no quería que se moviera ninguna ficha que afectara mi frágil torre de tranquilidad maternal. El problema era que Sofía solo se quedaba dormida con el biberón. Entonces sabía que destetar nos iba a afectar todo: horarios, alimentación, actividades y el sueño de toda la familia. Pero empecé a investigar y encontré razones muy importantes para iniciar el proceso de destete y por eso decidí escribir este post, para el cual trabajé con la pediatra Caridad Dávalos y con la consultora de sueño infantil Emilia Ponce.

Razones para destetar entre los 12 y 18 meses:

1. Caries

Los niños que se van a dormir con restos de leche (materna, fórmula o de vaca) sin cepillarse los dientes son mucho más propensos a desarrollar caries. Aparte de la toma de la noche, los niños que van con un biberón todo el día, tomando un poquito aquí y un poquito allá, o aquellos que reciben un biberón temprano en la mañana y se vuelven a dormir un rato más, tienen mayor riesgo. Además de las caries comunes, los niños podrían presentar síntomas del síndrome del biberón, un tipo de caries infantil que se trata con cirugía oral con anestesia general (puedes leer más aquí).
Pero, ¿por qué es importante cuidarse de las caries si sus dientes no son permanentes? Porque son sus herramientas para morder y masticar durante los años más cruciales de establecer sus hábitos alimenticios, porque si los pierden su boca podría deformarse permanentemente, porque los necesitan para hablar correctamente en los años de desarrollo del lenguaje y porque si aprende a cuidar sus dientes desde pequeño, cuidará también sus dientes permanentes.

2. Hábitos

Los hábitos son difíciles de romper. Y mientras más grande es el bebé, más grande es el reto de modificar hábitos. Será mucho más fácil destetar a tu bebé a los 12 meses que a los 2 años y medio. De la misma manera, si nuestro bebé depende del biberón para dormir en la noche o en sus siestas, podremos modificar este mal hábito más fácilmente mientras más pequeño sea. El biberón tiene un efecto de self soothing (auto calmante) muy efectivo en los niños, me explicó la Dra. Caridad Dávalos en una entrevista sobre este tema, y por eso no deben ser dependientes de él después del año.

3. Apetito

Tomar leche, jugos o coladas en biberón llena más fácilmente la barriga del bebé, muchas veces innecesariamente, dejando poco espacio para alimentos sólidos y nutritivos. Alrededor del año y medio o dos, muchas mamás empiezan a preocuparse de que sus bebés ya no comen lo suficiente, recurren a suplementos vitamínicos para “abrirles el apetito”, empiezan a sentir ansiedad con el tema de la comida, a dejarlos vivir de snacks o a preparar solo sus comidas favoritas, y muchas veces no se cuestionan que puede que su bebé esté tomando demasiada leche, jugos y otras bebidas que arruinan su apetito y que, muchas veces lo nutren menos.

4. Deformación del paladar y la mordida

Otro efecto del uso prolongado del biberón es el daño que causa en el paladar y la mordida, que puede terminar causando una deformidad al igual que en los niños que chupan dedo, afirma la pediatra Caridad Dávalos. Esta deformidad podría causar problemas estéticos, digestivos y funcionales (tanto para comer como para hablar).

5. Self regulating

Muy parecido al punto de los hábitos, pero diferente, es el concepto de auto regulación en los niños, que es la habilidad de manejar su comportamiento y controlar impulsos. Cuando los niños entran en la edad de toddlers (12-36 meses), es el momento preciso para empezar a trabajar activamente como padres en su auto regulación. Si cada vez que un toddler tiene que hacer algo por sí mismo (como controlar una emoción, esperar una comida cuando ya tiene hambre, o quedarse dormido solo), un adulto le entrega un biberón, le está quitando a ese niño la oportunidad de aprender a auto regularse, una habilidad que será sumamente importante en sus años escolares iniciales y en su vida en general. Trabajar en su auto regulación nos ayuda a tener hijos menos impulsivos (berrinchosos), más pacientes y más críticos y pensativos

6. Obesidad

Se ha demostrado que los niños que reciben algunos meses de leche materna tienen menores probabilidades de desarrollar obesidad más adelante en la vida, afirma la Dra. Caridad Dávalos. Además, los bebés que ingieren fórmula tienen mayores probabilidades de tener sobrepeso. El uso del biberón hace que los bebés tomen leche (o cualquier líquido) con mayor facilidad y en la mayoría de tomas terminan ingiriendo más de lo que necesitan. Por eso muchos bebés pequeños devuelven leche después de tomar un biberón y por eso los bebés que toman de biberón son más propensos a tener sobrepeso que los que solo toman leche materna directo de su madre.

Una vez que tomamos la decisión de destetar, ¿cómo hacerlo?

En mi caso, me costó tomar la decisión de destetar porque sabía que Sofía dependía del biberón para dormir. Ahí fue cuando Emilia Ponce entró en el plan de destete. Venía siguiendo sus redes por un tiempo, pero no había necesitado sus servicios de consultoría de sueño porque Sofía dormía bien. Con biberón. Entonces cuando finalmente decidí destetar no quería poner nuestra vida de cabeza con algo tan delicado como el sueño de todos y decidí hacerlo guiada por una profesional. Le pregunté a Emilia si ella trabaja con casos así y me dijo que es un problema muy recurrente en las familias que trata. Establecimos un plan personalizado que se ajustó a todas nuestras necesidades, horarios y costumbres. En 3 días de trabajo con Emilia Sofía dejó el biberón y no lo ha vuelto a usar desde hace ya 3 meses.

Aquí les dejo los consejos más interesantes que aprendí de Emilia para destetar a un niño que depende del biberón para dormir:

  1. Empieza por eliminar el biberón de la mañana, ofreciéndole su leche en un vasito (entrenador o normal) como parte de su comida sólida. Esto no solo te ayudará a iniciar el destete fácilmente sino también a promover un buen hábito de desayuno.
  2. Probablemente habrá llanto durante el proceso con un bebé más grande que tiene costumbres marcadas. El llanto es un mecanismo del bebé para liberar presión al lidiar con el cambio. Lo importante es manejar la transición con tranquilidad entre todos.
  3. Usa un cuarto oscuro para las siestas.
  4. Ponle mucha atención a su hora de dormir y a la ventana de sueño de tu bebé.
  5. Aprovecha las ventanas de oportunidad para dormir. Si no está en la ventana correcta, tu bebé va a llorar por agotamiento o porque no está lista para dormir.
  6. A partir del año y medio tu bebé ya entiende lo que está pasando, explícale que ya no tomará más biberones, no trates de engañarlo, responderá mejor si sabe lo que está pasando.
  7. Puedes ofrecerle leche con su cena y si te pide biberón antes de dormir le recuerdas que ya tomó su leche en la cena.
  8. Intenta programar el destete cuando no hayan cambios fuertes en su rutina, como una mudanza, un viaje, el ingreso a la guardería, etc.
  9. Respeta su naturaleza. Hay bebés que son más madrugadores que otros y hay que aceptar su horario. Sofía es madrugadora y lo más tarde que se ha despertado jamás es las 7 de la mañana, con el proceso aprendí a no frustrarme por eso.

Emilia se prestó muy atenta al proceso día tras día, con mucha paciencia y flexibilidad ante los cambios. Me ayudó a manejar algunos imprevistos como un fuerte virus en medio programa y unos “madrugones” donde Sofía empezó a despertarse a las 5am por unos días. Pero sobre todo, me ayudó a ajustar el plan de destete a la adaptación a su nuevo horario de guardería, ya que yo no pude seguir el consejo #8 e hicimos el destete al mismo tiempo que empezó a ir a un programa de pre-guardería por 3 horas al día.

Emilia nos ayudó a desarrollar algunas estrategias como no permitir que se duerma en el traslado de la guardería a la casa, para que llegara despierta y pudiéramos establecer una buena rutina pre-siesta sin biberón. Para lograr que no se duerma en el carro íbamos con música muy animada, yo hacía de payaso y Sofía comía cereales Baby Bites en su carseat, que como se deshacen en su boca y ya tenía 1 año y 9 meses le daba tranquilamente para que coma durante el trayecto. Cuando llegábamos a casa hacíamos una rutina de higiene, biberón, cambio de pañal, cuento y cuna. Tener 2 actividades entre el biberón y la cuna nos ayudó a desvincular el biberón del sueño. Una vez que establecimos una exitosa rutina de siesta la replicamos igual en las noches. En 3 días Sofía dejó el biberón y en 14 días sus hábitos de sueño estaban regulados y sanos y se han mantenido estables durante estos meses. Hicimos un mini ritual de empacar todos los biberones en un caja para llevarlos a un orfanato y Sofía participó feliz en el proceso.
Además, pudimos irnos a un viaje largo justo después del destete y nos fue genial sin biberón. Les comparto una foto:

Después de haber investigado un poco más, les dejo estos tips para destetar a un bebé a tiempo. Espero poder aplicarlos cuando tengamos otro hijo.

Tips para destetar (del biberón) a un bebé a tiempo:

  1. Establecer buenos hábitos de sueño desde el nacimiento para que tu bebé no dependa del biberón (ni del seno) para conciliar el sueño.
  2. Empezar a introducir vasitos entrenadores (sippy cups) desde los 6 meses para que vaya acostumbrándose.
  3. Ocasionalmente, preséntale su leche en vasos y tazas para que no asocie que la leche solo se toma en biberón.
  4. Si has mantenido lactancia exclusiva hasta los 9-12 meses y quieres introducir fórmula, no lo hagas en biberón, sino directamente en vasitos entrenadores.
  5. Escoge una época de estabilidad y pocos cambios importantes (aprendiendo a caminar, una nueva niñera, una mudanza, inicio de guardería, viajes, etc) para iniciar el proceso de destete, así podrás controlar más variables y será más manejable el destete.
  6. Una vez que tomes la decisión e inicies el proceso, no te desanimes y complétalo hasta que lo logres. Destetar y re introducir el biberón es contraproducente y confuso para tu hijo.

Espero que les sirva esta información y no olviden que siempre pueden contactarnos con alguna duda. Si se les está dificultando destetar a sus bebés del biberón o seno por su vínculo con el sueño no duden en hacerlo acompañadas de una profesional. Les dejo los datos de Emilia Ponce Sleep Consultant aquí: página web e Instagram. Fue espectacular trabajar con una profesional tan dedicada y una mamá con la que comparto muchas opiniones para manejar este tema y para escribir este artículo para ustedes. Si tienen alguna pregunta para la doctora Caridad Dávalos, pueden contactarla vía e-mail. Espero que les gusten las fotos de Emilia y yo con nuestras chiquitas tomadas por Tanya Ermolaeva, con las que queremos mostrarles que cuando nos unimos las mujeres podemos hacer grandes cosas.

Un abrazo y mucha suerte,
Gaby

Fuentes Consultadas:

 

Pediatra Caridad Dávalos: e-mail caridavalos@gmail.com

Emilia Ponce Sleep Consultant

Murkoff, Heidi. What To Expect The First Year. New York: Workman Publishing, 2014.

www.healthychildren.org 

www.guiainfantil.com 

www.childcarequarterly.com

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